
Llama la atención el gran potencial en las riquezas naturales: ríos, presas,
cascadas, bosques, montañas y acantilados. Dentro de la cultura resultan
atractivas las danzas ancestrales, los ritos, las costumbres y la gastronomía.
Se
puede disfrutar de un fin de semana diferente con actividades ecoturísticas,
tales como: kayacs, bicicleta de montaña, carrera campo traviesa; que
representan para los jóvenes una aventura que les permite derrochar la
adrenalina.
Los adultos, por su parte, pueden disfrutar de la gran variedad de plantas y
flores que se expenden en los mercados de Tenango, Las Colonias y en los viveros
particulares que se encuentran al paso.
Tambien pueden visitar la casa que construyo Tizoc en la pelicula mexicana del
mismo nombre, que se encuentra a un costado de la presa de Tenango.
Las artesanías y la comida típica suelen atraer el gusto de propios y extraños.
Una parte de la Presa “Necaxa” pertenece al municipio, en donde se ubican
diferentes paraderos con vistas panorámicas desde donde se puede admirar el
paisaje natural. En la cabecera municipal existen 11 hoteles y varios
restaurantes.
Entre los lugares turísticos, las rutas hacia el cerro de Zempoala, las presas
de Necaxa, Tenango y Nexapa; representan un reto para el senderismo, el ciclismo
de montaña, rappel y el campismo, entre otros.
Gastronomia

Su gastronomía es variada, rica y famosa, empezando por los tlayoyos, los
tamales llenones y los de papatla, los bocoles con frijol parado, los ricos
hongos totolcoxcatl, terminando con el chilito con huevo, pollo y cecina en
chiltepín, y las tradicionales meriendas de antojitos tales como enchiladas,
molotes, tostadas, tacos dorados y quesadillas bañados con una rica salsa
caldosa.
En estos lugares se puede practicar el deporte extremo y el turismo de aventura,
así como también se pueden apreciar los viveros de plantas y flores, descender
para visitar las planta de energía eléctrica de Tepexi, elegir un paraje de
esparcimiento junto al árbol de Tizoc, recorrer los criaderos de truchas en
Teopancingo, Papatlazolco o el Centro Recreativo “Las Truchas”.
También
resulta interesante recorrer la ruta que conduce al Valle de Piedras Encimadas y
entrar en contacto con las tradiciones y costumbres de los serranos de esas
poblaciones pintorescas; mismo, a través de una emocionante jornada, vale la
pena trasladarse a Cuaxicala para conocer el “Códice de Xicotepec”, que
representa una secuencia de 102 años de historia de un poblado donde se hablaba
totonaca y náhuatl.
Los ritos y las costumbres en la sierra evocan un reencuentro entre lo pagano,
lo ancestral y lo místico de nuestras creencias, por ello causa cierto encanto y
emoción convivir con quienes practican rituales curativos, recurren a sus
habilidades quiroprácticas o bien, se sirven de la herbolaria para proponer
algún remedio; en varios de poblados circunvecinos. Otro asunto de interés se
refiere al rito del “fuego nuevo” con motivo del fin de año Azteca el 12 de
marzo, en Nopala.